Prótesis de Pene


Prótesis de pene


Aunque actualmente existen múltiples tratamientos médicos para tratar la disfunción eréctil, hay un grupo amplio de pacientes que no responden a estas terapias. En estos casos, la implantación de una prótesis de pene puede ser la única alternativa. Las prótesis pueden ser de dos tipos: maleables e hidráulicas.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a un implante de prótesis de pene?

Pacientes de cualquier edad con disfunción eréctil que no responden a otros tratamientos. Puede ocurrir en pacientes diabéticos insulinodependientes, arterioesclerosis severa o en aquellos que se han realizado cirugía por cáncer de próstata o vejiga.

Datos sobre el proceso de la operación

En la primera consulta, se le informará sobre los diversos tipos de prótesis existentes y se le orientará sobre la que mejor se adapta a su modo de vida. Las que se implantan habitualmente son las hidráulicas de 2 y 3 componentes, que tienen la ventaja de alcanzar una mejor flacidez y erección al activarse o desactivarse. La actividad sexual se podrá iniciar a las 6 semanas de la intervención.

Si se ha implantado una prótesis hidráulica se empleará este periodo para adiestrarse en su manejo.

Las prótesis de pene tienen buenos resultados, siendo bajo su índice de complicaciones. La actividad sexual vuelve a ser normal, pudiendo tener el paciente la capacidad de decidir cuándo y por cuánto tiempo desea mantener una erección. Su cirujano le explicará otros muchos aspectos que usted deberá conocer.

Para más información llámenos al 91 434 83 98
y programa su consulta personal