Abdominoplastia sin drenajes postoperatorios

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abdominoplastia

La Abdominoplastia es el cuarto procedimiento quirúrgico más comúnmente realizado, tras la liposucción, el aumento mamario y la blefaroplastia. Es, por tanto, una intervención a la que los cirujanos plásticos dedicamos mucho tiempo.

Tradicionalmente, el empleo de tubos de drenaje al término de la operación ha sido la norma, fundamentalmente para evitar la aparición de una complicación denominada seroma postoperatorio. Pues bien, desde las publicaciones realizadas por Pollock y Pollock a principios del presente siglo empleando las suturas de tensión progresiva (STP), el empleo de estos drenajes tras una abdominoplastia ha ido quedándose obsoleto.

En la experiencia de estos cirujanos norteamericanos, publicada en 2012 sobre 597 pacientes, empleando dicho tipo de suturas y sin el empleo de drenajes, la incidencia de seromas fue inferior a los casos que sí empleaban drenajes y no empleaban dichas suturas (AestheticSurgeryJournal, 32 (6): 729-742. 2012).

Durante una Abdominoplastia se eleva la piel y tejido subcutáneo hasta el extremo superior del abdomen, es decir, reborde costal y apófisis xifoides (epigastrio). Una vez realizadas las plicaturas de las aponeurosis musculares y la liposucción del exceso de tejido graso, se estira la piel hasta la incisión inferior, por encima del pubis. Esto deja un “espacio muerto” entre el manto cutáneo y el plano muscular profundo, que en los primeros días del postoperatorio puede ocasionar un seroma o acúmulo de líquido seroso (suero producido por el propio paciente).

Los seromas es necesario evacuarlos precozmente mediante punción-aspiración y así evitar que se hagan crónicos. El empleo de tubos de drenaje durante 1 o más semanas para drenar estos acúmulos líquidos ha sido la norma durante muchos años.

Además de la faja, llevar los drenajes suele provocar bastante incomodidad a los pacientes, ya que deben portarlos 24 horas al día durante un tiempo prolongado (por término medio una semana), siendo complicado acomodárselos para dormir, ducharse o caminar con ellos. Además, requieren unaconstante atención para evitar tirones o sencillamente que se caigan o se rompan. La razón por la que muchos profesionales siguen empleando en sus pacientes drenajes tras realizarles una Abdominoplastia es la fuerza de la costumbre o el desconocimiento de la técnica de STP.

Las suturas se suelen realizar con hilos reabsorbibles, entre la superficie profunda del tejido subcutáneo y la aponeurosis muscular. Habitualmente se emplean entre 14 y 20 puntos de sutura distribuidos por todo el abdomen, sellando todos los espacios muertos. Esta maniobra prolonga el tiempo de intervención unos 15 minutos. De este modo, no solo se evita la aparición de seromas, sino que distribuyendo la tensión por todo el abdomen la línea de la cicatriz inferior no soportará la totalidad de dicha tensión, lo que mejorará notablemente la calidad de la cicatriz final.

Preoperatorio y postoperatorio 45 días:

Otras ventajas de no emplear drenajes es evitar las cicatrices extras que dejan los orificios por donde se exteriorizan dicho tubos, que suelen ser ambos lados de la incisión longitudinal o a través del pubis. Con la tendencia actual de depilarse completamente el pubis, dichas cicatrices son notorias.

La rápida convalecencia y la deambulación precoz que se ven favorecidas por la ausencia de drenajes postoperatorios también tiene otros beneficios potenciales, como son disminuir la posibilidad de trombosis venosa en los miembros inferiores por reposo prolongado, necrosis cutánea de la herida debido a la tensión y mejora de la experiencia quirúrgica en general por parte del paciente.

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